
En lo que va del año, se realizaron numerosas inspecciones en establecimientos comerciales que se encontraban infringiendo la legislación comercial vigente.
Todos fueron intimados a formalizar la inscripción de su actividad, y aquellos que no estuvieron dispuestos a operar de acuerdo al marco normativo del sector, fueron sancionados con clausuras preventivas e interdicción de mercaderías.
El padrón, que en el mes de enero 2018 contaba con 242 inscriptos, se incrementó a 500 operadores del sector.
Con el objetivo de profundizar las medidas implementadas para transparentar el comercio en la cadena láctea, durante el último trimestre del año se redoblará la participación en operativos coordinados con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), y los Ministerios provinciales de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, según la comunicación oficial del Minsterio de Agricultura.
La mayor evasión fiscal según los expertos se encuentra en las empresas pequeñas y medianas con alta incidencia en la producción de materias primas como la leche y subproductos.
