
Qué duda cabe del kirchnerismo militante del presidente Evo Morales, uno de los artífices del club de los «bolivarianos» que inventó Fidel Castro con Hugo Chavez hoy en las nubes de Úbeda.
Morales, furioso por la investigación de la justicia sobre Cristina Kircher, aprovechó la decisión del gobierno de Mauricio Macri de reforzar las fronteras argentinas con personal de las fuerzas armadas para combatir el narcotrafico . Entonces lanzó un dardo venenoso sobre una supuesta «militarización» amenazante hacia Bolivia decidida por Macri.
«No nos vamos a asustar, somos un pueblo unido, son fuerzas sociales. Intentarán como sea amedrentarnos, no van a poder», fueron las palabras de Evo Morales, el presidente que decidio desconocer un plebiscito popular para continuar al frente de Bolivia sin cumplir con el mandato de la constitución. Completó la descarada maniobra con un pronunciamiento de la justicia – jueces amigos por supuesto – que le dio la oportunidad de un nuevo mandato de cinco años.
