
A «contrario sensu» del INDEC de la época kirchnerista, este INDEC del macrismo no se casa con nadie, y menos con el gobierno si se trata de informar con datos reales la marcha de las ramas de la economía productiva.
En julio último la actividad industrial registró un hueco del cuarenta por ciento de inactividad -también denominada capacidad instalada- que significa en términos sencillos menos mano de obra, menos ocupación, menos insumos, menos horas extras, todo al cuarenta por ciento.
En algunos casos la caída llega al cincuenta por ciento como se observa en la industria gráfica y producción de papel.
