
Para nada habitual. Cuando la tormenta arrecia los presidentes se refugian en la residencia de Olivos donde solo están rodeados de policías y militares. Merece alguna consideración especial este presidente, abrumado por el dramático momento económico que sufre la población, que insiste en recorrer barrios para hablar con los vecinos. Y sabiendo que tendrá que soportar algún improperio, como ya le ha ocurrido y le volvió a ocurrir, en esta oportunidad en la localidad bonaerense de San Miguel cuando un vecino furioso lo increpó malamente.
El viernes pasado hubo recorrido de los integrantes de la coalición Cambiemos en distintos distritos del Gran Buenos Aires y de la Ciudad de Buenos Aires. Aguantaron y siguieron hablando para intentar convencer a una población muy castigada por planes económicos y financieros que siguen sin dar resultado.
