
Por Alieto Aldo Guadagni
Academia Nacional de Educacion Setiembre 2018
Nuestra Universidad enfrenta en este siglo XXI tres grandes desafíos, a saber: (1) Tiene muy pocos graduados. (2) Tiene muy pocos graduados en las carreras científicas y tecnológicas, y (3) hay muy pocos pobres en la Universidad. Veamos estas tres carencias:
- El régimen de ingreso a nuestras universidades públicas es gratuito, amplio y no es restrictivo. Esta facilidad, prácticamente única en el mundo, asegura la existencia de una gran población universitaria, lo cual es positivo. Por esta razón, en proporción a la población, tenemos muchos mas estudiantes universitarios que Mexico, Colombia, Brasil y Chile. Esto es bueno, pero como los estudiantes secundarios ingresan fácilmente y mal preparados ya que no existen exámenes generales de graduación secundaria como en el resto del mundo, el abandono en los primeros años es muy elevado. Por esta razón todos estos países latinoamericanos, que tienen menos alumnos, tienen muchos mas graduados que nosotros.
- Nuestra graduación es del siglo XIX y no de este siglo de la ciencia y la tecnología. Por ejemplo, en el año 2015 graduamos 19 mil abogados y apenas 14 ingenieros hidráulicos, 6 ingenieros nucleares y 61 ingenieros en petróleo. La graduación de físicos, quimicos y matemáticos tambien es escasa.
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Hay muy pocos estudiantes pobres en la Universidad a pesar de su gratuidad, que a los ricos les sobra y a los pobres no les alcanza porque son necesarios nuevos programas amplios de becas, como los que existen en el Uruguay desde hace tiempo.
Es hora de reconocer esta realidad y diseñar una nueva política de fortalecimiento de nuestra Universidad, pero es evidente que esto no se lograra si las fuerzas políticas siguen prestando muy poca atención a estos tres desafíos.
