
El padre de la dolarización en Ecuador, ministro de economía Carlos Julio Emanuele, lo dijo con claridad conversando con radio La Red de Buenos Aires: «dolarizar una economía nacional significa clausurar la política monetaria» explicó el economista ecuatoriano.
Precisamente la política monetaria es uno de los instrumentos utilizados por los gobiernos para intervenir en el mercado, nunca a favor de la población, siempre con el propósito de «equilibrar las cuentas públicas», es decir, disfrazar el déficit fiscal.
Después de años de utilizar el déficit fiscal como instrumento político, los países europeos decidieron resignar la «soberanía monetaria» y crearon el euro como moneda común, reduciendo la inflación a niveles bajísimos y terminando con la pesadilla de la «serpiente monetaria», es decir, devaluaciones para evitar pérdida comercial entre países como ocurre actualmente en el Mercosur a raíz de la devaluación en Argentina.
