
Miguel Acevedo retoma un clásico de los intereses industriales en el país, un sector tradicionalmente subsidiado por el Estado que por ahora estas sufriendo las restricciones presupuestarias del Gobierno.
Acevedo participó en el cierre de PROTEXTIL 2018 realizado en Paraná, donde se refirió a la actualidad de la industria textil: “Para que la Argentina productiva sea viable, necesitamos una política industrial sectorial. Específicamente, para toda la cadena de textil-indumentaria, y que incluya aspectos financieros, impositivos, de generación de tecnología, de política comercial, entre otras cuestiones”.
La actividad industrial en el país ha sido largamente favorecida por gobiernos de distintos signos con beneficios sectoriales que no alcanzaban a otros sectores. La supuesta tasa de empleo que garantizaba el sector industrial siempre fue utilizada como motor del pedido de subsidios.
El aspecto más negativo de la «política industrial» aplicada en Argentina ha sido el rechazo a los productos importados a través de altos impuestos que favorecían la producción local, sin necesidad de mirar a la competencia. El resultado, productos caros y atrasados en comparación con la media internacional, especialmente en las industrias del juguete y del calzado.
