OPINIÓN

Por Diego Dillenberger, periodista, editor de Imagen Magazine, especialista en comunicación y asuntos públicos.
*Especial para lacity.com.ar
Sigue la desorientación en materia de comunicación. Exponen al Presidente a anunciar acuerdos no cerrados, lo hacen decir que sufre la crisis como su secuestro, cuando el líder debe mostrarse mortificado, preocupado, pero sereno, y después lo ponen a bailar en Nueva York. No encuentran el tono adecuado en la crisis, pero lo más grave es que luego de tantas promesas incumplidas que llevaron a una fuerte pérdida de credibilidad y a una caída a la mitad de las expectativas económicas positivas que permitieron la reválida de octubre de 2017, ahora solo tienen discurso pesimista de «próximamente vamos a estar peor». Confunden realismo (seguramente estaremos aun peor) con la necesidad de plantear un escenario de largo plazo: un relato que explique por qué nos equivocamos, qué estamos haciendo para corregir y qué visión tenemos más allá de los próximos meses, en los que vamos a estar mal.
Todavía el gobierno nos debe una admisión de error más clara que nos confirme que entendió qué fue lo que salió mal y que vaya más allá del «fuimos demasiado optimistas en las metas de inflación».
Por toda explicación nos dan la suba de tasas de la Fed como justificación para la corrida contra el peso. No alcanza.
Sin una admisión de error que sea avalada por «el mercado» y el «círculo rojo», el peronismo tendrá un juego fácil en instalar que Cambiemos no está a la altura de la crisis, aunque sea producto de otra herencia peronista. Y sin un relato que vaya más allá del presupuesto 2019, el acuerdo con el FMI y las altísimas tasas para calmar al dólar, aun con todo a favor políticamente, le resultará difícil a Mauricio Macri una reelección en 2019.
