
Coincidencia en la mayoría de las encuestas previas a las elecciones presidenciales brasileñas de mañana domingo, primer turno, diferencia notable a favor de Bolsanaro y unánime rechazo a su candidatura de toda la prensa internacional.
Un fenómeno parecido al que enfrenta desde el proceso electoral el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, la ferocidad en las críticas de la prensa estadounidense y también internacional que hoy por hoy apenas reflejan el potencial de «la nueva economía» del país con un crecimiento superior al 3%, inflación anual del 2% y un desempleo apenas arriba del 3%.
Las estimaciones previas a las elecciones en Brasil de mañana domingo hablan de un triunfo en primera vuelta de Bolsanaro que difícilmente logre atravesar la segunda vuelta debido a la intención de toda la oposición de votar masivamente en contra, con el liderazgo del radicalizado Partido de los Trabajadores cuyo líder Lula da Silva se encuentra en prisión acusado de actos de corrupción durante su gobierno.
Después de cuarenta años Brasil vota con dos candidatos claramente diferenciados, el representante del PT Fernando Haddad, en la extrema izquierda como seguidor de Lula, y Bolsanaro representando las ideas conservadoras de derecha. Hasta el momento solo se presentaban a las elecciones presidenciales candidatos de la izquierda moderada para enfrentar a representantes de la izquierda radicalizada que últimamente ganaron las elecciones con los presidentes Lula y Dilma Rousseff.
