
El Partido Nacionalista Escocés (SNP) ha iniciado este domingo en Glasgow su congreso anual bajo la presión de las bases que demandan un segundo referéndum de independencia del Reino Unido, una cuestión que, según los analistas, dependerá del desenlace del Brexit.
Ayer, miles de personas participaron en Edimburgo en una marcha por la independencia, que sus organizadores calificaron como la mayor celebrada hasta ahora.
Por su parte, el líder del grupo parlamentario del SNP en la Cámara de los Comunes, Ian Blackford, dijo hoy que Escocia «debe tener el derecho de votar sobre la independencia por segunda vez» en caso de que haya un segundo referéndum sobre el Brexit, y recalcó que su partido solo apoyará un pacto con Bruselas que mantenga al país «en el mercado común y la unión aduanera».
Si bien el referéndum independentista celebrado en Escocia en 2014, en el que el 55 % de los escoceses optó por mantener sus lazos con Londres, pareció zanjar el debate, tras el plebiscito de 2016 en que el Reino Unido decidió abandonar la UE, el SNP ha reavivado la campaña por la separación, aunque ha evitado fijar un calendario.
El plenario finalizará el martes con una declaración donde la prensa aguarda con particular interés el punto vinculado con el reclamo de independencia de Escocia del Reino Unido.
