
«Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es Dios» (mateo 22-21) no cuenta en la Argentina, al menos para el Arzobispo de La Plata Víctor Manuel Fernández.
La histórica anécdota bíblica, que no es sino separar los hechos terrenales de los celestiales, no fue obstáculo para la convocatoria del Arzobispo Fernández en la semana que pasó a los sindicatos de la provincia de Buenos Aires más radicalizados, alzados contra la gobernadora María Eugenia Vidal.
Fernández, a quien la prensa lo distingue como muy cercano al Papa Francisco, parece buscar una brecha -o agrandarla- entre el presidente Macri y la gobernadora Vidal. Al menos así se desprende de sus dichos.
Sobre el presidente Macri dice «da la impresión que no le interesa el diálogo» en cambio cuando se refiere a Vidal afirma, «encuentro más posibilidades de conversación en la provincia». Peligroso el rumbo del arzobispo, metido de lleno en la política local.
