INTERNACIONAL

Los médicos cubanos radicados en Brasil denuncian la corrupción de La Habana en connivencia con la anterior presidenta Dilma Rousseff.
Cuando el Tribunal Supremo Electoral de Brasil publicó el recuento oficial de votos de la primera vuelta electoral este domingo, Elena suspiró con alivio. La victoria del candidato Jair Bolsonaro, con un 46 por ciento de los votos frente al 29.2 por ciento de su rival más cercano, Fernando Haddad, le da esperanzas a esta médico cubana de escapar de la tutela de La Habana y radicarse como especialista en Brasil, según el informe publicado por el diario Herald de Miami.
“Bolsonaro prometió acabar con la explotación cubana en el programa [Mais Medicos]. Él ha dicho la verdad, por eso es la peor pesadilla para Cuba. De todo el dinero que pagan por nosotros, el gobierno cubano se queda con la mayor parte. Bolsonaro nos daría la posibilidad de integrarnos en el sistema médico de Brasil y cobrar nuestro salario íntegro”, dice la mujer, que trabaja en Sao Paulo.
Jair Bolsonaro ha sido muy crítico con el acuerdo sellado en el 2013, que permitió la llegada de más de 18,000 médicos cubanos a Brasil bajo el gobierno de Dilma Rousseff. En ese entonces el Partido de los Trabajadores, aliado de La Habana, permitió que por intermediación de la Organización Panamericana de la Salud, Cuba se quedara con cerca del 75 por ciento de los $3,300 que reciben como salario los médicos cubanos en Brasil.
