INTERNACIONAL

El precio del barril de petróleo casi se triplicó desde principios de 2016 y se acerca peligrosamente al umbral simbólico de los 100 dólares. Como resultado, el presidente Estados Unidos Donald Trump critica a la OPEP y las industrias se quejan de las tensiones políticas.
La mayoría de actores del mercado comparte un diagnóstico: los precios subieron cuando Washington restableció las sanciones contra Irán el 7 de agosto de 2018.
«Pese al aumento de la oferta, especialmente en Estados Unidos, los precios pueden seguir subiendo porque nadie se atreve a tocar los barriles iraníes por temor a las sanciones estadounidenses», escribe en una nota Abishek Deshpande, analista de JP Morgan.
Esta inestabilidad geopolítica se ve exacerbada por la caída de las reservas mundiales de crudo, que alcanzaron niveles récord en los últimos años pero disminuyeron con fuerza cuando la OPEP y sus socios, incluida Rusia, limitaron su producción a partir de principios de 2017.
El director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, también subrayó este miércoles, durante una conferencia sectorial en Londres, «la caída libre de la producción venezolana» debido a la crisis política y económica que atraviesa el país.
