
Argentina está en el puesto 144 de libertades económicas, es decir que hay 143 países más libres que nosotros.
Que la gente festeje una ley de alquileres que es un nuevo atentado contra la propiedad privada y que nos puede llevar más abajo en el ranking de libertades, es absurdo.
Cualquier ley que afecte el derecho de propiedad favoreciendo a los inquilinos por encima de los dueños de la propiedad, retrae la inversión en ese rubro, generando a largo plazo menor oferta y, por lo tanto, que sea más difícil y más caro alquilar una vivienda.
En Argentina tenemos una larguísima experiencia de la intervención del Estado para alterar los precios de la economía, y en todos los casos los sectores donde se «cuidaron» los precios, son los sectores donde los precios más aumentan en el mediano plazo por escasez de oferta.
