
Los Moyano, padre e hijo, participaron de la procesión a la Basílica de Lujan junto a otros dirigentes sindicales y líderes del peronismo que siguen a la ex presidenta Cristina Kirchner.
Antes de comenzar la marcha Pablo Moyano, requerido por la Justicia a raíz de una imputación formulada por el fiscal de Lomas de Zamora por asociación ilícita, amenazó con una huelga nacional por falta de acuerdo en las conversaciones con las empresas de transporte. El jefe del gremio de Camioneros reclama un 42 por ciento de aumento en las discusiones con los empresarios bajo la amenaza de un paro en todo el país.
