
Las provincias que acusan mayor impacto en la reducción de los recursos tributarios son Santa Fe, Mendoza y Buenos Aires mientras ocurre lo contrario con Neuquén y Salta que mantienen un buen ritmo recaudatorio.
Los cuatro impuestos comunes a todas las provincias que son automotor, ingresos brutos, sellos e inmobiliario mantienen un ritmo razonable, en tanto la baja se siente en toda la cadena comercial.
