
El economista Jorge Ávila avizora un horizonte mejorando levemente con un gobierno que sale del ahogo económico. Al respecto manifiesta,
«En el Presupuesto están previstos para el año entrante una inflación de 23%, con un dólar promedio a $40,10. Además, los inmuebles rurales quedarán exentos del impuesto de Bienes Personales. En tanto, la balanza comercial luego de veinte meses, tuvo un superávit de 314 millones de dólares.
El desafío, sin dudas, es lograr una mayor productividad de las exportaciones y una reforma en la estructura productiva que permitan un crecimiento sustentable . En este contexto, Macri refirma sus pretensiones de reelección, al ganar la primera batalla con proyección electoral. Las leyes, esta vez le ganaron a las piedras. Las obras le están ganando al descontento, y el ajuste es módico, comparado con otras recesiones históricas. Si la economía comienza a reactivarse a fin de año, en las PASO del 11 de agosto, habrá un primer test quizá premonitorio. El creciente aislamiento del kirchnerismo, y la marcada dicotomía entre el interior y la metrópoli, reflejada en los votos, permitieron la media sanción de la ley fundamental».
