
El líder del grupo trabaja en la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) de la provincia y según indicó la policía era el responsable de “ingresar periódicamente con su clave personal al sistema informático, por el cual, varias personas cobraron mensualmente, en forma retroactiva y continua, por servicios laborales no prestados entre 2017 y 2018″.
Los supuestos docentes figuraban como activos e iban a cobrar a través de la ticketera del Banco Provincia, un mecanismo que no exige la apertura de cuentas de caja de ahorro sino que se puede extraer el dinero con la sola presentación del DNI.
Los “prestanombres” figuraban como preceptores de distintas escuelas de La Matanza y se movían en grupo, retirando mensualmente los sueldos, adicionales y bonificaciones, cargadas en el sistema. Durante la investigación se descubrió que la banda acompañaba a la persona que cobraba en ventanilla, le daba un pequeño porcentaje y se quedaba con la mayoría del dinero. Para Ignacio Sanguinetti, subsecretario de Recursos Humanos de la DGCyE el líder “generaba una liquidación que incluía varios sueldos retroactivos. En algunos casos el dinero retirado podía ser 45 mil pesos e incluso he visto liquidaciones por 160 mil. La metodología era poner retroactivos del mismo sueldo“.
