INTERNACIONAL

Los funcionarios del gobierno del presidente Donald Trump han notado que aproximadamente uno de cada cinco reclusos en una prisión federal son nacidos en el extranjero, y que la gran mayoría de esas personas están ilegalmente en Estados Unidos.
Argumentan que tales estadísticas muestran los peligros que la inmigración ilegal representa para la sociedad.
«La tasa de delincuencia de inmigrantes ilegales en este país debería ser cero», dijo el secretario de Justicia, Jeff Sessions, en un comunicado divulgado oficialmente a mitad de este año.
«Todo crimen cometido por un extranjero ilegal es, por definición, un delito que debería haberse evitado».
Los defensores de los inmigrantes, en general organizaciones no gubernamentales y organismos que defienden los derechos humanos, se han posicionado contra las estadísticas publicadas por el Gobierno.
«La gran mayoría de los inmigrantes en las prisiones federales están allí por delitos de los que solo los inmigrantes pueden ser acusados: entrada ilegal y entrada ilegal después de la expulsión», dijo a The New York Times Tom Jawetz, vicepresidente de política de inmigración del Center for American.
