
El Ministerio de Hacienda difundió los datos fiscales correspondientes a septiembre, los cuales mostraron una nueva reducción del déficit primario y un holgado sobrecumplimiento de la meta pautada para los primeros nueve meses del año. El déficit primario alcanzó los $22.854 millones (-27,1% en relación al mismo mes de 2017).
Con respecto al déficit financiero (-$55.858 millones), este se incrementó en un 9,1% en comparación con septiembre de 2017, pese al incremento en los pagos por intereses producto de la suba del tipo de cambio y el alza en las tasas de interés, contrayéndose un 22% medido en términos reales.
El retroceso del déficit se ve favorecido por la contención del gasto primario, el cual creció un 26,5% i.a., volviendo a contraerse en términos reales, en esta oportunidad en 10%.
A su vez aumentó un 18,2% el gasto de capital, al tiempo que los gastos de funcionamiento crecieron 16,8% y las transferencias a las provincias 9,1%. Por su parte, las prestaciones sociales se incrementaron un 24% (representando un 55% del gasto primario), por jubilaciones y pago del bono especial de $1.200 para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo. A diferencia de lo observado en la primera parte del año, los subsidios económicos volvieron a registrar un crecimiento importante en septiembre (+90,2%), impulsado por el efecto de la suba del tipo de cambio sobre los subsidios energéticos (+148%) y sobre aquellos ligados al transporte (+42%) a partir del aumento en el precio de los combustibles.
Siguiendo el análisis, los ingresos del Sector Público Nacional se incrementaron un 36,6%. Entre los recursos tributarios, se destacó el aumento en la recaudación del IVA (+48,2%) y en el impuesto a los débitos y créditos bancarios (+65,4%), ambos superando la inflación del período. También se registraron incrementos importantes en los tributos ligados al comercio exterior, favorecidos por la depreciación del peso y, en el caso de los derechos de exportación, por la generalización del gravamen y el incremento en las alícuotas para los productos del complejo sojero.
Con estos datos, el déficit primario acumulado para los primeros nueve meses del año presentó un descenso interanual de 31,1%, llegando a contraerse un 47% en términos reales. La brecha entre el ritmo de crecimiento de ingresos (28,1%) y erogaciones (20,3%) alcanzó los 8 puntos porcentuales, con un descenso del gasto primario de 7% en términos reales, alcanzando su nivel más bajo de los últimos 6 años. De esta forma, faltando tan sólo un trimestre para que finalice el año, el déficit primario equivale a 1,3% del PIB.
Esto implica no sólo un holgado sobrecumplimiento del objetivo correspondiente al tercer trimestre (1,9%), si no que representa a su vez menos de un 50% de la meta anual de 2,7% del Producto. Así, por un lado, los avances en materia de contención del gasto hacen prever que el gobierno no encontraría dificultades para cumplir con la pauta de reducción del déficit acordada para 2018 pero, al mismo tiempo, y quizás más relevante, una reducción del déficit mayor a lo acordado permitiría adelantar pagos correspondientes al próximo año, allanando el camino para alcanzar el equilibrio fiscal primario en 2019.
El proyecto aprobado en Diputados incorporó algunas modificaciones respecto a lo que inicialmente presentara el Poder Ejecutivo en el mes de septiembre, destacándose entre otras las siguientes: 1) la incorporación de un «fondo compensador» a municipios por la quita de subsidios al transporte urbano de pasajeros; 2) la reducción del 33 al 30% del tope de derechos de exportación a la soja; 3) el mantenimiento de exenciones al impuesto a las Ganancias que se preveía eliminar; 4) refuerzos presupuestarios para el CONICET, el INTA y la Secretaría de Cultura entre otras reparticiones; y 5) cambios en el impuesto a los Bienes Personales para incrementar la recaudación del tributo (este último punto a ser tratado por separado en otra ley pero ligado a las negociaciones entabladas por el Presupuesto). Pero más allá de estos cambios, el Proyecto mantiene como eje principal la reducción del gasto y el refuerzo de los ingresos (fundamentalmente a través de mayores retenciones a las exportaciones) con esfuerzos en proporciones similares, a fin de alcanzar el equilibrio presupuestario primario en 2019, parte central de la estrategia de recuperación del equilibrio macroeconómico.
*Fuente Estudios Económicos Banco Ciudad.
