Inflación: carga crítica que el país no logra superar según consultora Econométrica

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Desde 1810 hasta 1944 la inflación promedio de Argentina no superó el 3% anual. Es decir, vivió más de un siglo sin inflación. En 1946 se nacionaliza el BCRA y al prender la maquinita, la inflación anual salta a no menos de dos dígitos hasta la fecha, salvo contados episodios. Argentina lleva más de siete décadas sufriendo el karma de la inflación.

El mundo ya superó este flagelo. Tras la caída del muro (1989) y el desarme del socialismo, los países emergentes también le fueron ganando a la inflación, superando un problema que quedó en el siglo pasado, menos para un puñado de países.

por supuesto que durante las últimas siete décadas se recurrió a todo tipo de artilugio económico posible por frenar la inflación, pero sin nunca atacar su origen, lo que asegura que fracase todo plan antiinflacionario.

  • En los períodos peronistas se le da al gasto público y se lo financia con emisión, y para moderar su impacto en precios, se busca pisar todo precio que esté al alcance del Estado. Dólar y tarifas son sus favoritos, pero en breve proliferan los controles de precios por doquier y surge el desabastecimiento y los mercados negros. Déficit y emisión nunca frenan por lo que la inflación tampoco y el creciente atraso del dólar que impide exportar, termina asfixiando de divisas a la economía. Cuando ya se comieron todas las reservas del BCRA, culmina en una brusca devaluación para achicar la brecha entre el dólar oficial y paralelo, sumar un cero a la moneda y repetir el ciclo nuevamente.
  • En los periodos no peronistas, usualmente se liberan los precios para cumplir un piso mínimo de economía de mercado, pero se heredan déficits fiscales gigantes que impide frenar la maquinita. Se entra en una dinámica que el BCRA busca absorber los mismos pesos que crea al financiar el fisco, emitiendo todo tipo de pasivo con crecientes tasas de interés hasta que llega el momento en que el BCRA entra en el terreno del déficit cuasifiscal. Todo termina en devaluación para licuar el pasivo del BCRA y achicar la asfixiante tasa de interés que buscaba contener la emisión en el armario del BCRA.

El primer plan antiinflacionario de Cambiemos pecó en lo mismo. Durante 2016 y 2017, se duplicó la cantidad de dinero en la economía, bajo la excusa de financiar al fisco y reponer reservas. La emisión se contuvo con crecientes Lebacs, hasta que llegaron a un billón de pesos (más de USD60.000 millones al tipo de cambio del momento) e hizo entrar en déficit al BCRA. Momento en que todos salieron en estampida para transformar la bicicleta en dólar, antes de que la devaluación del peso los alcance. Hoy las Leliq y Lebacs, suman USD20.000 millones, devaluación mediante, con una licuación del USD30.000 millones y venta de reservas por USD10.000 millones.

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