
El vicepresidente de la UIA Daniel Funes de Rioja lo puso en términos muy claros, las empresas no están en condiciones de afrontar el pago de un bono de cinco mil pesos acordado entre el gobierno de Macri y la central obrera.
El propósito oficial de ofrecer un bono de fin de año de cinco mil pesos fue desactivar el paro programado por la CGT para el mes de noviembre, sin fecha precisa, pero que podía coincidir con la reunión internacional del G20.
Finalmente se reunieron las partes y quedó conformado un acuerdo mediante el cual se pagará el bono en dos partes, antes de fin de año y después de enero, acuerdo que fue rechazado de inmediato por el sector privado.
A la tensión generada se sumó un controvertido anuncio del ministro de la producción Dante Sica cuando dijo hoy miércoles que «el pago del bono será obligatorio para la actividad privada».
