
Dos atentados terroristas ocurridos en la Ciudad de Buenos Aires la semana anterior pusieron en alerta a los funcionarios del Ministerio de Seguridad del país a pocos días de recibir en la capital argentina a mas de veinte lideres mundiales.
Dos hombres jóvenes de religión musulmana y una pareja de anarquistas colocaron bombas en la vivienda del juez Bonadio -que lleva la causa de corrupción del anterior gobierno kirchnerista- y en el cementerio de la Recoleta, en la tumba del comisario Ramón Falcón.
El coordinador de la unidad técnica del G20 Hernan Lombardi, director del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, afirmó que el gobierno tiene todos los recursos para garantizar la seguridad del G20.
La cancillería de Gran Bretaña dio a conocer un comunicado la semana pasada donde advertía sobre los problemas de seguridad en la cumbre de líderes mundiales a realizarse en Buenos Aires.
El Gobierno reaccionó de inmediato, rechazando las afirmaciones del Foreing Office, que unos pocos días más tarde redujo la intensidad de la advertencia.
«El que no tenga una conducta pacífica se va a encontrar con un sistema que no se lo va a permitir» dijo Lombardi.
