
En Argentina, que pasa por una profunda recesión, la OCDE espera que el PIB se contraiga un 1,9 por ciento en 2019, en fuerte contraste con la proyección anterior de una expansión de un 0,1 por ciento, como consecuencia de desequilibrios fiscales y de las políticas de ajuste del Gobierno de Mauricio Macri.
El organismo espera una contracción de un 2,8 por ciento en 2018, más profunda que la de un 1,9 por ciento prevista en el último reporte, ante el marcado ajuste de las políticas fiscales y monetarias en Argentina.
Las estimaciones para Chile mejoraron a una expansión de un 4,1 por ciento este año y se mantuvieron en un 3,7 por ciento para el próximo, pero la organización dijo que la productividad minera necesita un mayor impulso.
En su informe global de perspectivas, la OCDE dijo que las tensiones comerciales y un panorama de tasas de interés más altas están desacelerando la economía mundial, aunque por ahora no ve indicios de un drástico deterioro de la actividad.
