
La preocupación oficial es el aumento de precios internos, una inflación disparada que al parecer la política del Banco Central no puede mejorar.
El objetivo es que los combustibles disminuyan al menos un 10% su valor de venta al público en diciembre. La caída del precio del petróleo y el dólar estable, como motivos para la baja.
Con el precio internacional del petróleo en baja y el dólar estable, el Gobierno pretende que las distribuidoras locales recorten al menos un 10% el valor de los combustibles de venta al público en diciembre. El objetivo es que los valores de los combustibles, al menos los “premium” bajen el precio, ya que son los que más aumentaron a lo largo del año, con casi un 70%.
