INTERNACIONAL

El discurso oficial desde la época de Fidel Castro ha sido responsabilizar a Estados Unidos de los problemas económicos que sufren los pobladores de la Isla. La presencia de inversores europeos, además de China y Venezuela, demuestran la verdadera cara de la moneda.
El embargo económico decidido por el Congreso de los Estados Unidos fue consecuencia de la confiscación del patrimonio de ciudadanos norteamericanos por la revolución cubana.
«Ha pasado mucho tiempo, creo que demasiado, desde la última vez que un presidente de España ha venido a Cuba para mantener una reunión bilateral», dijo el presidente Pedro Sánchez.
Al menos un centenar de empresarios españoles acompañaron a Sánchez, entre ellas la gigante de telecomunicaciones Telefónica y la aerolínea Iberia, algunas con inversiones en la Isla especialmente en el sector del turismo.
España es el tercer socio comercial de Cuba detrás de China y Venezuela con un intercambio de 1.300 millones de dólares en 2017.
Empero «entre 2017 y 2018, España ganó mucho terreno (…) al punto que puede ocupar el lugar de Venezuela como segundo socio comercial de la Isla», según el analista Arturo López Levy, profesor de la universidad estadounidense Gustavus Adolphus College.
«Somos el principal socio europeo de la Isla, con una cuota del mercado cercana a 40%», dijo Sánchez. «El gobierno español va a seguir impulsando las inversiones en Cuba», añadió Sánchez.
