
El jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Gerardo Milman, aseguró que el nuevo reglamento para el empleo de armas de fuego para las fuerzas federales de seguridad, es una medida para unificar los protocolos de la Policía Federal, la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria y desestimó que avale el ‘gatillo fácil’.
Milman sostuvo que la Argentina tenía “un desorden en las cuatro fuerzas federales”, y que “cada una tenía una reglamentación absolutamente dispar. Podían usar las armas en momentos distintos. Nunca habían una orden homogénea”.
Además, el jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad destacó que desde que el Gobierno asumió lograron bajar la tasa de homicidios de las fuerzas federales. “En 2015 había más de 11, ahora hay apenas 5″, aclaró.
“Lo que tenemos hoy es un relato sobre el gatillo fácil, que se le adjudica a esta gestión. Pero bajamos el índice más de la mitad”, defendió el funcionario. A su vez, indicó que las circunstancias para que un oficial utilice las armas de fuego están “muy determinadas” y que siempre estará la Justicia para determinar si el agente actuó de manera correcta.
La nueva normativa, publicada en la resolución 956/2018 en el Boletín Oficial, permite que los efectivos puedan disparar en defensa propia o de otras personas en caso de peligro inminente de muerte; para impedir un delito grave; para proceder a la detención de quien represente el peligro y oponga resistencia; y para impedir la fuga del sospechoso.
A su vez, el artículo 3 detalla que los oficiales podrán no dar la voz de alto en caso que sea una situación en donde esta acción pueda suponer riesgo de muerte para otras personas; genere peligro para el propio oficial o cuando resulte “evidentemente inadecuado o inútil”.
