OPINIÓN

Por Claudio Chaves, profesor de Historia y licenciado en Gestión Educativa. Director de Escuela Secundaria de Adultos. Especial para Lacity.com.ar
Mucho se ha escrito sobre el G20 y la Argentina. Es poco lo que puedo aportar al respecto, de todos modos vale la pena poner énfasis en el éxito del encuentro como también que la Argentina no solo haya sido sede de esta reunión sino que forme parte del colectivo de naciones industrializadas.
No hay coincidencia política al respecto pero las disidencias ocurren con un sector minoritario que se encuentra sesgado a posiciones de izquierda y que marcharon por las calles de Buenos Aires mostrando su oposición a la reunión internacional por ser la cara atroz del capitalismo globalizado. Contradicción insalvable de la izquierda pues dentro de las grandes potencias existen grupos económicos poderosos y políticos que al igual que la progresía iberoamericana se oponen a la globalización capitalista. Trump es un buen ejemplo de lo apuntado. Dime con quien coincides y te diré lo que pretendes. Pero ¡cosas veredes Sancho…que a las piedras harán hablar!
El kirchnerismo se guardó durante el encuentro mundial. Hay confusión en sus filas respecto del G20. Incluso días anteriores habían realizado una reunión en el club Ferrocarril Oeste negando ser la contra cumbre del encuentro en Buenos Aires de las grandes potencias.
Mientras dilucidan qué hacer, la Argentina jugó un buen papel. No cayó en la trampa que le tendió el Presidente de los EE. UU. y Xi Jinping le agradeció el gesto al Presidente Macri. Mientras las dos potencias mundiales disputan entre ellas cuestiones comerciales y de patentes es bueno que la Argentina no tome partido. Pueden venir inversiones de uno y otro coloso sin perder de vista que es China nuestro gran comprador. La economía Argentina necesita el mercado mundial las tendencias proteccionistas que aparecen en Europa y en América son contraproducentes para nuestro país. Incluso lo son para las economías industriales altamente desarrolladas pues en el mundo interconectado en el cual vivimos es imposible vivir con lo nuestro. Empujaría a una gigantesca crisis del sistema.
Por otro lado las imágenes de una Argentina en paz en condiciones de realizar el evento pueden contribuir extraordinariamente a un aumento del turismo receptivo tan necesario ante la seca de divisas.
El encuentro ha sido positivo.
