INTERNACIONAL

La entrada a Estados Unidos o dinero para regresar a Centroamérica.
Ese fue el trato que propuso al gobierno de Estados Unidos un grupo de integrantes de la caravana de migrantes varado en la ciudad mexicana de Tijuana.
Varias decenas de centroamericanos, la mayoría de Honduras, marcharon el martes desde el albergue «El Barretal» hasta el consulado de EE. UU. en esa ciudad.
Ahí entregaron una carta dirigida al presidente Donald Trump y dieron un plazo de 72 horas para obtener respuesta a sus peticiones.
Una es que las autoridades de EE. UU. acepten la entrada de «todos los integrantes» de la caravana a territorio estadounidense, objetivo que tienen desde que dejaron sus países en octubre.
Pero ofrecieron una alternativa: «Si usted no desea nuestro ingreso a territorio le pedimos que se lleve a Juan Orlando Hernández (el presidente de Honduras) y nos otorgue una cantidad de 50.000 dólares estadounidenses, para que cada uno de nosotros podamos retornar», escribieron.
«Le recordamos que si EE. UU. no quiere más migraciones, debe poner un alto a la intervención económica, política y militar en nuestro territorio», le dicen en la carta a Trump.
