INTERNACIONAL

Con la asistencia del presidente Michel Temer y Jair Bolsonaro que lo reemplazará a partir del primero de enero próximo, la Marina de Guerra lanzó el primero de los cinco submarinos que tiene en planes construir con la asistencia técnica y financiera de Francia.
El “Riachuelo”, una nave de 72 metros de longitud y con capacidad para 35 tripulantes, es parte de un acuerdo de cooperación con Francia, que contempla el desarrollo de un submarino de propulsión nuclear.
A poco de conocerse la noticia en Buenos Aires comenzaron las usinas nacionalistas a presionar al gobierno del presidente Macri supuestamente por no contar con un presupuesto necesario para reequipar a las alicaídas Fuerzas Armadas argentinas, haciendo hincapié en la tragedia del submarino Ara San Juan.
El “Riachuelo” es el primero de este contrato que acordaron los presidentes de Francia, el conservador Nicolas Sarkozy (2007-2012), y el líder de la izquierda brasileña Luiz Inácio Lula da Silva (2002-2010).
El proyecto con la contribución francesa continuará con la llegada de Bolsonaro al poder a partir del 1° de enero.
El programa se firmó en 2009 entre los astilleros franceses DCNS, controlados por el Estado, y el plan brasileño conocido como Programa de Desarrollo de Submarinos (Prosub).
