
El último día hábil de operaciones antes de Navidad, el Gobierno recibió una noticia que engrosa sus números alicaídos tras la devaluación y la consecuente recesión económica.
El Fondo Monetario Internacional mandó una nueva partida de dinero, esta vez de US$7619 millones. Así, las reservas internacionales tocaron un nuevo máximo con US$66.343 millones.
El ingreso correspondiente al acuerdo stand by con el Fondo Monetario Internacional fortaleció el número de reservas que tenía el Central, ya que los mercados estuvieron resentidos durante la semana frente a la variación de las monedas frente al dólar, los títulos externos y otros instrumentos financieros que arrojaron un saldo negativo de US$99 millones, según el Resumen de Variables Financieras.
El directorio del Fondo Monetario Internacional había aprobado en la semana el nuevo envío de fondos. El organismo financiero respaldó el esquema de bandas cambiarias, destacó que la inflación «está bajando» pero advirtió que el país sigue siendo «vulnerable» a shocks externos y que recién se espera una recuperación económica hacia el segundo trimestre del año que viene.
Desde la firma del primer acuerdo, en junio, el organismo financiero ya giró a las arcas nacionales un total de US$28.000 millones. El máximo órgano del Fondo se reunió este miércoles en Washington para evaluar la última información que se llevó el equipo técnico durante su último paso por Buenos Aires.
El comunicado del Fondo elogió las políticas económicas pero hizo advertencias. «En el futuro, será fundamental continuar salvaguardando los objetivos fiscales frente a los desafíos de implementación y una recaudación más débil de lo esperado. Mantener el gasto social debe seguir siendo una prioridad clave. Es necesario seguir avanzando para mejorar el marco fiscal a mediano plazo y la gestión de la deuda», afirmó David Lipton, el segundo funcionario en importancia en el organigrama del Fondo, después de Christine Lagarde.
