INTERNACIONAL

El Rey hizo anoche un llamado a defender «nuestra convivencia», que «es el mayor patrimonio que tenemos los españoles, la obra más valiosa de nuestra democracia y el mejor legado que podemos confiar a las generaciones más jóvenes».
En su quinto Mensaje de Navidad, Don Felipe no ha mencionado a Cataluña pero sí se refirió directamente a los problemas que vive esta Comunidad autónoma.
El Rey afirmó que la convivencia «es incompatible con el rencor y el resentimiento porque estas actitudes forman parte de nuestra peor historia», y advirtió de que «la superación de los grandes problemas y de las injusticias nunca puede nacer de la división, ni mucho menos del enfrentamiento, sino del acuerdo y de la unión ante los desafíos y dificultades».
Frente a ello, recordó que España logró «el cambio más radical de su historia» a partir de la Transición, cuando «la voluntad de los españoles» fue entenderse y la de los líderes políticos, económicos y sociales fue «llegar a acuerdos, a pesar de estar muy distanciados por sus ideas y sentimientos».
También manifestó que la convivencia «exige el respeto a nuestra Constitución, que no es una realidad inerte, sino una realidad viva», e instó a que «las reglas que son de todos sean respetadas por todos»
