
La deuda pública ya es casi tan grande como toda la economía argentina. Según los últimos datos del Ministerio de Hacienda, los pasivos del Estado alcanzaron este año el 95,4% del Producto Bruto Interno, el porcentaje más alto desde 2004.

El informe preliminar difundido por el Gobierno nacional muestra que la deuda pública fue, hasta el tercer trimestre de 2018, de 307.656 millones de dólares. Aunque en términos generales representó un retroceso respecto a 2017, cuando había sido de 320.935 millones de dólares, la contracción del PBI argentino (que se mide en moneda nacional) por la devaluación hizo que el peso de la deuda en moneda extranjera sea mucho mayor.

Los datos del reporte de Hacienda reflejan que durante 2018 creció fuertemente la relevancia de aquella deuda que está en manos de tenedores privados. Mientras en 2017 significaban un 24% del tamaño total de la economía ahora esa cifra se elevó a 44%. Esto sucede porque la mayor parte de los títulos argentinos en posesión de acreedores de este tipo están en dólares.
El tamaño de la deuda también suele medirse con otros indicadores, que marcan el nivel de sustentabilidad del endeudamiento de un Estado. Los dos principales son la comparación de la deuda en dólares versus las exportaciones y la cantidad de intereses que paga respecto a la recaudación.
El primero, siempre de acuerdo a datos oficiales, refleja que la deuda nominada en moneda extranjera más que cuadriplica las exportaciones (325%). Este indicador es clave porque marca la capacidad que tiene un país para poder conseguir los dólares necesarios para repagar esa deuda. Como comparación, durante la crisis de deuda de 2001 ese número era de 448%, es decir que los pasivos más que quintuplicaban el monto de las ventas al exterior.
