INTERNACIONAL

Tras fracasar en la búsqueda de un consenso sobre cómo sacar a Reino Unido del caos político del Brexit, la primera ministra Theresa May presentó un nuevo plan que busca modificar el punto más conflictivo del acuerdo y volver con él a Bruselas. La iniciativa será votada el 29 de enero.
El denominado «backstop», un mecanismo destinado a evitar la reinstauración de una frontera entre Irlanda -país miembro de la UE- y la provincia británica de Irlanda del Norte, fue responsable del fracaso de May ante el parlamento el martes. Se trata de la cuestión más compleja del acuerdo que busca cómo preservar la frontera invisible entre las dos Irlandas y evitar la instalación de puestos aduaneros y de vigilancia.
Menos de una semana después, la dirigente conservadora volvió ante los diputados con una nueva propuesta consistente en dar más voz al parlamento en las próximas negociaciones, garantizar la protección de los trabajadores tras el Brexit y encontrar una solución a la cuestión irlandesa aceptable por la mayoría.
