
Los movimientos de fondos de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) en la Argentina están bajo la lupa del organismo antilavado, la Unidad de Información Financiera (UIF).
La medida fue confirmada por el canciller Jorge Faurie, después de que el gobierno de los Estados Unidos bloqueara US$7 mil millones de esa compañía en territorio norteamericano. El ministro de Relaciones Exteriores dijo que estudian las medidas que puedan adoptar al respecto.
En conferencia de prensa en Casa de Gobierno tras la reunión de Gabinete del martes el funcionario explicó que los movimientos actuales de fondos de PDVSA en la Argentina son «muy acotados». Actualmente las actividades se reducen a una decena de estaciones de servicio. Pero la empresa tuvo una gran actividad comercial en el país durante el gobierno anterior por la fuerte alianza que las administraciones K tenían con la administración chavista.
«Con la UIF analizamos cuáles con las posibilidades que tiene del seguimiento de la actividad que hace PDVSA y cuáles son las medidas que puede adoptar el Gobierno, teniendo en cuenta que la actividad de la petrolera está acotada en nuestro país», afirmó.
En el 2006 Hugo Chávez -que era presidente de Venezuela, y que murió en 2013- difundió un plan para convertir a PDVSA en una herramienta de política nacional e internacional. Hasta el desplome de los precios del crudo en 2014, el gobierno chavista usó a la petrolera para financiar programas de asistencia social domésticos y proveer a países de la región con combustible barato para promover su modelo y contrarrestar la influencia de los Estados Unidos.
