
Esta semana, se conocieron las cifras de inflación de enero, las cuales mostraron una variación del índice de precios al consumidor ligeramente superior a la registrada en diciembre y a la esperada por el mercado, impulsada por los ajustes en las tarifas de los servicios públicos pero también por la denominada inflación subyacente.
En este contexto, sobre el final de la semana el Banco Central hizo una pausa en la acelerada tendencia descendente que venía imprimiendo a las tasas de interés de referencia, mostrando una mayor cautela ante la evolución del nivel general de precios y un tipo de cambio que pasó a situarse dentro de la “zona de no intervención” dispuesta por la autoridad monetaria.
En lo que se refiere a los datos de inflación, el relevamiento de precios minoristas del INDEC marcó una suba del 2,9% a nivel nacional en enero, superior al incremento verificado en diciembre (2,6%), tras tres meses consecutivos de moverse a la baja. El dato de inflación de enero se ubicó también por encima de las proyecciones privadas, que de acuerdo al último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central anticipaban una variación de 2,5% para el primer mes del año.
En enero, se sintió un mayor impacto de los precios regulados en relación a lo ocurrido en diciembre, con una variación de este rubro que ascendió al 3,4%, en comparación con un 2,6% del mes previo. En este comportamiento incidió el primer tramo de los tres aumentos consecutivos pautados en los servicios de transporte público de pasajeros (colectivo, trenes, y subtes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), al cual se agregaron alzas en agua, telefonía fija y cigarrillos. Para los próximos meses, los ajustes en las tarifas de los servicios públicos continuarán jugando un rol importante en la evolución de los precios internos, previéndose incrementos en las tarifas de electricidad y gas, junto con nuevos aumentos en agua y transporte.
Además del mayor impulso de los precios regulados, el mes pasado también se observó una aceleración en el margen del componente subyacente de la inflación, el cual registró una variación del 3% mensual, en comparación con un alza de 2,7% en diciembre. Los aumentos en los precios de los alimentos tuvieron una incidencia importante en el mes, habiendo registrado un incremento de 3,4%, verificándose una variación superior a la media en el precio de la carne vacuna, cuya oferta se ha visto afectada por las recientes lluvias e inundaciones, en combinación con un sostenido incremento en la demanda, asociado al crecimiento de las exportaciones del sector.
En este marco, en lo que hace al rumbo de la política monetaria, esta semana el Banco Central hizo un alto en la reducción de las tasas de interés de las LELIQ, luego de algo más de dos semanas en las que los rendimientos de estos instrumentos mostraron un pronunciado descenso. En efecto, entre el 25 de enero y el 13 de febrero (este último miércoles) las tasas acumularon un retroceso de 12,6 puntos porcentuales, a razón de prácticamente 1 punto porcentual por día, pasando de 56,60% a 43,97%. En contraste, este viernes la tasa de política monetaria cerró en 44,21%, registrando su primer incremento desde comienzos de año, tras acumular un fuerte recorte desde los niveles de 74% de inicios de octubre o del 60% de fines de diciembre.
*informe del Banco Ciudad.
