INTERNACIONAL

Los «chalecos amarillos» vuelven a copar las calles de las principales ciudades de Francia este fin de semana, el décimo cuarto consecutivo, en el que se teme como en los anteriores que haya disturbios pese a que la movilización fue menguando últimamente.
En vísperas de que este domingo se cumplan los tres meses del inicio el 17 de noviembre de este movimiento, que reivindica medidas en favor del poder adquisitivo y denuncia la política económica del presidente Emmanuel Macron, en la jornada de este sábado están previstas concentraciones en al menos una veintena de ciudades del país.
En París, se lanzaron varias convocatorias en diferentes puntos con mensajes contradictorios, como uno en el que se hace un llamamiento a «insurrecciones» y a bloquear «el mayor tiempo posible» la plaza de l’Etoile, donde se encuentra el Arco del Triunfo, al final de la avenida de los Campos Elíseos.
Para el domingo también hay otra cita, en este caso declarada y de voluntad «pacífica», que debería salir de los Campos Elíseos para terminar en el Campo de Marte, a los pies de la torre Eiffel.
