INTERNACIONAL

La carta a las europeas y los europeos tres semanas antes de un posible «Brexit” y doce semanas antes de las elecciones al Parlamento Europeo es el preludio de una campaña electoral, que Macron ha transformado, con un discurso muy florido, en un momento decisivo para el futuro de Europa.
Con su jugada, el dinámico contendiente francés quiere influir también, en adelante, al Parlamento de Estrasburgo, y movilizar para tal propósito a las fuerzas proeuropeas.
Ya es hora de que alguien comience una campaña electoral seria. Hasta ahora, la discusión estaba languideciendo entre populistas y liberales. Ahora, el debate podría tomar impulso.
Las propuestas de reforma de Macron deben debatirse en una «conferencia europea» a fines de este año. El presidente francés no excluye la posibilidad de revisar y enmendar los tratados de la UE.
Esto es atrevido, pues, en la misma Francia, el pueblo tendría que votar sobre cambios fundamentales. Impulsado por las protestas de los «chalecos amarillos» y sus propios bajos índices de aprobación, Emmanuel Macron huye hacia adelante. A Europa podría venirle bien.
