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La solución a la crisis en Argelia no puede concebirse fuera de las elecciones convocadas para julio próximo, afirmó el portavoz del Gobierno, Hassane Rabehi, publicaron medios periodísticos locales.
El también ministro de Comunicación consideró necesario avanzar en la creación de una comisión para la organización y supervisión de esos comicios, sobre los que algunos analistas vaticinan que podrían posponerse para noviembre dado el estrecho margen a la fecha de celebración.
En diálogo con la prensa la víspera, Rabehi subrayó la intención del gabinete interino de transición por alcanzar un consenso con la participación de todos a través de un «diálogo serio» que garantice la materialización de las demandas exigidas en las marchas populares de los últimos meses.
Desde el 22 de febrero millones de personas salieron a las calles de Argel y provincias del país para abogar por el cambio político de una cúpula de poder que llaman «el sistema» y que provocó la renuncia del entonces presidente Abdelaziz Bouteflika a inicios de abril.
El portavoz del ejecutivo legitimó la autoridad del actual Gobierno sobre lo dispuesto en la Constitución y abogó por unas elecciones presidenciales honestas y transparentes, publicó el periódico El Moudjahid.
Nadie está excluido de la iniciativa del diálogo convocado por la Presidencia de la República, remarcó.
Insistió en que le gustaría ese diálogo con la presencia de todos los partidos políticos y de la sociedad civil, y señaló la necesidad de que el movimiento popular designe a sus propios representantes para lograr un acuerdo eficiente.
Rabehi estimó que la exclusión de los representantes del Estado en estas conversaciones «no es prudente».
Al referirse a la reunión del último lunes, convocada por el presidente interino Abdelkader Bensalah en busca de un consenso para la creación de una comisión que organice y supervise las elecciones, el portavoz oficial dijo que tuvo la lógica de la libre expresión por todos los participantes.
A este encuentro, al que fueron citados un centenar de personas, no acudieron algunos funcionarios locales en desacuerdo con la iniciativa gubernamental.
Al respecto, el titular de Comunicación advirtió que el rechazo de todas las iniciativas encaminadas a resolver la crisis actual «solo puede llevar a consecuencias desastrosas».
