INTERNACIONAL

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Unos 250.000 manifestantes exigieron ayer domingo (23J), en Praga, la dimisión del primer ministro checo, Andrej Babis, acusado de abusos con fondos europeos y pendiente de juicio, en lo que constituye la mayor protesta ciudadana desde la caída del comunismo en 1989.
La marcha, convocada por un movimiento cívico llamado «Un millón de momentos para la democracia», exigió también el cese de la ministra de Justicia, Marie Benesova, una antigua fiscal, a la que sus críticos acusan de querer proteger al primer ministro de posibles acciones legales en su contra.
«Justicia y medios de comunicación independientes», rezaba en ese sentido una de las pancartas, en alusión al control sobre los medios por parte de Babis, propietario de dos importantes diarios y varias emisoras de televisión y radio.
Numerosos actores, cantantes, empresarios, deportistas y escritores alzaron su voz a favor de la democracia y en contra del primer ministro, que antes de convertirse en propietario del consorcio agroalimentario Agrofert fue militante del entonces gobernante Partido Comunista. Además, se sospecha que fue agente de la policía política comunista (Stb), lo que Babis ha impugnado en los tribunales.
