ESPAÑA

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La investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno español fracasó este jueves (25.07.2019) al abstenerse la formación de izquierdas Unidas Podemos, lo que impidió al líder socialista español alcanzar la mayoría en la segunda y última votación que tuvo lugar en el Congreso. Sánchez obtuvo 124 votos a favor, frente a 155 negativos y 67 abstenciones.
La abstención de Unidas Podemos, 42 escaños, ha sido clave para que Sánchez haya fallado en la investidura por segunda vez tras el intento frustrado de 2016.
La votación tuvo lugar tras un corto debate protagonizado por un duro intercambio de reproches entre los dirigentes socialistas y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, quienes se acusaron mutuamente por el fracaso de las negociaciones para un Gobierno de coalición.
Sánchez constató que «el acuerdo no ha sido posible» y lamentó la pérdida de una «histórica oportunidad» para formar un Ejecutivo de izquierdas. Sánchez aseguró que deseaba formar una coalición con UP, pero «no a cualquier precio», y reprochó al líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, que quería entrar en el Gobierno español «para controlarlo».
El fracaso de Sánchez supone que su candidatura a la jefatura del Gobierno queda desactivada, y la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, debe comunicar en las próximas horas al rey Felipe que la investidura fracasó. A partir de ahí, el rey tiene que decidir si convoca en este momento una nueva ronda de consultas o da un tiempo a los partidos para saber más adelante si hay opciones de proponer otra vez una candidatura a la investidura. Esta segunda opción es la que parece más probable teniendo en cuenta los antecedentes históricos.
Según el artículo 99 de la Constitución, el período con el que se cuenta para intentar otra investidura es de dos meses desde la votación fallida del pasado martes. Por tanto, la fecha límite es el 23 de septiembre, y en caso de que en esa fecha no hubiera sido posible una investidura, un día después se convocarían nuevas elecciones legislativas, que se celebrarían el 10 de noviembre.
España ya vivió una situación similar hace tres años, cuando de las elecciones de diciembre de 2015 salió una victoria del conservador Partido Popular (PP), pero sin mayoría.
