INTERNACIONAL

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El original «sistema de transición» laboral de Suecia, un servicio de asistencia social privado a nivel nacional para los trabajadores que han sido despedidos, es la envidia de los restantes países europeos.
Las empresas financian los «consejos de seguridad laboral», que proporcionan asesores cualificados que te recogen, desempolvan y vinculan tus habilidades y ambiciones con las necesidades del mercado.
Existen 16 organizaciones de este tipo, cada una cubriendo un sector diferente de la economía, y tienen el objetivo de encontrar nuevos empleos para los trabajadores que han perdido sus trabajos por razones económicas.
Como resultado, Suecia posee las mejores tasas de reempleo en el mundo desarrollado: aproximadamente el 90% de los trabajadores despedidos vuelven a tener empleo en el plazo de un año, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La cifra es drásticamente superior a la de Francia y Portugal, donde solo alrededor del 30% de los trabajadores vuelven a estar empleados dentro del año, apunta la OCDE.
En Suecia, los empleadores pagan el 0,3% de su nómina total a los consejos de seguridad laboral, como una póliza de seguro contra despidos.
Durante los buenos tiempos, el dinero se acumula; luego, cuando existe la necesidad de reestructurar o reducir el tamaño, los consejos están allí para suavizar el golpe.
Los trabajadores tienen acceso al servicio en los lugares donde los sindicatos tienen un acuerdo con los empleadores, que en Suecia incluye a la gran mayoría de los lugares de trabajo, grandes y pequeños, ya que el 90% de los empleados trabajan en empresas sindicalizadas.
