Europa busca socios en América Latina

INTERNACIONAL

50375802637_b4cf4e7eac_c
Presidenta de la Comisión de la UE, Ursula von der Leyen, de visita en España / Foto: EU2023ES

Lectura: 8 minutos

Tras los cambios geopolíticos que ha traído la guerra en Ucrania, la Unión Europea (UE) quiere intensificar las relaciones con los países del Caribe y América Latina (CELAC). Las regiones del mundo, que en principio comparten los mismos valores, deberían aliarse estratégicamente, explicó el Comisario de Asuntos Exteriores de la UE, Josep Borrell. Además, la UE intenta liberarse en cierta medida de su dependencia económica de China.

Por esto, América Latina es un posible proveedor de materias primas y energía, un interesante mercado y un socio en la protección del clima. A principios de junio, la Comisión Europea publicó una estrategia global para América Latina. «Somos aliados para reforzar el orden internacional basado en normas, para defender la democracia, los derechos humanos y la paz. Tenemos interés en reforzar nuestra asociación política», declaró la presidenta de la Comisión de la UE, Ursula von der Leyen.

Los estados de la CELAC, es decir, todos los estados americanos excepto EE. UU. y Canadá, quieren reactivar sus economías tras la pandemia. Por eso, la UE es muy bienvenida como inversor y socio comercial: las empresas de los países de la UE invierten más en la región que Rusia, China, India y Japón juntos.

El acuerdo con los miembros del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) está sobre la mesa desde 2019. Sin embargo, no ha sido ratificado por los Estados de la UE, en parte debido a la preocupación por la deforestación del Amazonas. La UE quiere reactivar el acuerdo con Mercosur, pero quiere que Brasil se comprometa a una protección medioambiental y climática sostenible en un protocolo adicional. El nuevo presidente brasileño de izquierdas, Luiz Inácio Lula da Silva, que actualmente también preside el Mercosur, rechaza la exigencia de los europeos.

La Comisión Europea también planea acuerdos comerciales con Chile y México. La cumbre de Bruselas podría dar un nuevo impulso a las negociaciones, así como al vacilante proceso de ratificación del acuerdo con Mercosur.

El Presidente de Brasil es claramente demasiado amigable con China para los socios comerciales de Europa. Durante su visita a Pekín en abril, Lula da Silva acordó con el presidente chino Xi Jinping fomentar la cooperación.

También la posición de Brasil frente a la guerra en Ucrania ha causado polémicas en la Unión Europa. Muchos no están de acuerdo con que Lula da Silva no pida a Rusia retirar sus tropas de Ucrania, sino que se ofrezca como mediador y culpe a Estados Unidos de la guerra.

19 asociaciones empresariales europeas de todos los sectores presionan para que se ratifique rápidamente el acuerdo comercial con Mercosur, respetando las exigencias en materia de cambio climático. «El acuerdo UE-Mercosur abre oportunidades únicas para que Europa se asegure las ventajas de ser la primera en entrar en un mercado latinoamericano más amplio», escriben las asociaciones empresariales en un comunicado.

La situación para que la Unión Europea y América Latina y el Caribe afiancen sus relaciones parece nunca haber sido más oportuna. El cambio en la geopolítica global, provocado también por la guerra en Ucrania, ha despertado el interés de la UE en el continente latinoamericano como posible aliado. En julio de 2023 se celebrará la cumbre UE-CELAC de los jefes de gobierno.

Por todo esto, la Unión Europea, la Fundación Euroamérica y la asociación Lateinamerika-Verein invitaron a tratar el tema de las relaciones entre la UE y América Latina en una conferencia celebrada en la ciudad alemana de Fráncfort del Meno.

Bajo el lema «Ahora más que nunca», diferentes panelistas debatieron las oportunidades y los retos de la cooperación birregional frente a un público de aproximadamente cien personas. Entre los ponentes, se encontraban representantes gubernamentales, como Volker Oel, director para América Latina y el Caribe en el Ministerio de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania, o Félix Fernández-Shaw, director de América Latina y el Caribe en la Dirección General de Asociaciones Internacionales de la Comisión Europea. Pero también estaba presente el sector privado, con representantes de empresas multinacionales como Siemens, BASF o MAN.

Los expertos resaltaron repetidamente los vínculos entre América Latina y la UE, que Félix Fernández-Shaw calificó como «las dos regiones más compatibles del planeta». Por una parte, por su cercanía cultural, pero también porque los retos que afrontan son similares, entre otros, «lograr una transición verde y digital inclusiva», según Fernández-Shaw.

En el primer panel sobre la agenda de inversiones en América Latina, los participantes resaltaron la importancia de abordar la cooperación entre las dos regiones desde un ángulo público-privado.

Los ponentes enfatizaron la relevancia de esta estrategia común entre los dos sectores para posicionarse ante la creciente influencia china en el continente latinoamericano.

Tobias Gehrke, de la empresa de ingenieros consultores Fichtner GmbH y Co. KG, recordó que la competencia china «llega con paquetes enteros hechos», que incluyen financiación, realización y gestión de un proyecto, mientras que, al trabajar con socios europeos, los Gobiernos latinoamericanos tienen que contratar cada servicio por separado. Según los expertos, esto supone una gran desventaja para la inversión europea.

Dos sectores que, al ser también retos que afrontar para ambos continentes, son de especial interés para una posible cooperación, son la transición energética y la digitalización.

Cristina Lobillo, directora del Task Force de la Plataforma Energética en la Dirección General de Energía de la Comisión Europea, resaltó que la gran oportunidad de cooperación entre la Unión Europea y Latinoamérica y el Caribe es el hidrógeno renovable.

Para Europa, que se enfrenta al reto de sustituir el gas ruso a la vez que trata de acelerar la transición energética, el hidrógeno renovable es una fuente de energía esencial. América Latina puede ofrecer colaboración en este aspecto. «La seguridad energética y la transición energética son dos caras de la misma moneda», dijo la experta. Por eso, desde su punto de vista, el momento no puede ser más oportuno para cooperar en este ámbito.

Cecilia Garibotti, subsecretaria de Planeamiento Energético en el Ministerio de Economía de Argentina está de acuerdo con su compañera panelista. Para ella, el área de la transición energética y el hidrógeno brindan un gran potencial de cooperación. Para Garibotti, la clave está en promover herramientas que permitan la exportación, ya que estos ingresos crearían una estabilidad que haría Argentina más interesante para inversores.

«La digitalización no es un fin, sino un medio para alcanzar a la población», dijo José David Montilla, Vicepresidente de la Agenda Digital de la República Dominicana. En su país, los sectores que más necesitan de digitalización serían el área sanitaria, la industria turística y la agricultura. Según la opinión del experto, el Gobierno es habilitador de la digitalización, pero las empresas son las únicas que pueden hacerla progresar. Es por eso que es tan necesaria la cooperación de lo público-privado para promover un avance real.

En esto coincide con su copanelista Fazia Pusterla, del Banco de Desarrollo Interamericano, que va un paso más allá y afirma que «la digitalización es público-privada» en su esencia.

Un paso hacia el fomento de la cooperación entre el sector público y el sector privado y, sin duda, un paso muy esperado entre los panelistas, es la ratificación del acuerdo Mercosur. Muchos tienen la esperanza de que la presidencia de España en el Consejo de la UE, que comenzará en julio y se extenderá hasta diciembre, pueda ayudar a poner un punto final bajo el tratado que se comenzó a negociar hace 20 años y se firmó hace cuatro.

Deja un comentario