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Rusia aseguró este jueves haber interceptado sobre el mar de Barents, en el extremo norte de Europa, a un avión militar de Noruega que se acercaba al espacio aéreo ruso, informó el Ministerio de Defensa a través de un comunicado, en el último incidente de este tipo de una serie ocurrida en los últimos días.
«Los medios rusos de control del espacio aéreo sobre el mar de Barents han detectado un objetivo aéreo que se acercaba a la frontera estatal de la Federación Rusa», señaló la institución castrense. «Para identificar el objetivo aéreo y evitar la violación de la frontera estatal de la Federación de Rusia, se envió un caza MiG-31 de las fuerzas de defensa aérea de la Flota del Norte», añadió.
Según el departamento que dirige Serguei Shoigu, la tripulación del avión de combate ruso identificó el objetivo aéreo como un avión de patrulla Poseidon P-8A de la Fuerza Aérea Noruega. Cuando se acercó el MiG-31 ruso el avión noruego se alejó de la frontera rusa tras dar un giro en U, de acuerdo con la versión entregada por Defensa.
«El vuelo del caza ruso se realizó en estricta conformidad con las normas internacionales sobre el uso del espacio aéreo sobre aguas neutrales, sin cruzar rutas aéreas y sin acercarse peligrosamente a un avión de un Estado extranjero», aseguró Rusia. Apenas una semana antes se había producido un incidente similar, de acuerdo con informes rusos.
El 24 de agosto, un caza ruso MiG-31 de la Flota del Norte interceptó a un avión noruego, también un P-8A Poseidón, que volaba sobre el mar de Barents. «Tras el acercamiento del caza ruso, el avión militar extranjero se dio la vuelta y se alejó de la frontera de Rusia. No se permitió la violación de la frontera estatal», añadió el ministerio, en un comunicado casi idéntico al emitido este jueves.
El departamento castrense ruso había informado un día antes de una intercepción similar, al igual que el pasado 12 de julio.
El Gobierno noruego decidio la expulsión de 15 miembros del personal de la embajada de Rusia en Oslo, a los que acusa de aprovechar su estatus para realizar labores de espionaje. «Los quince oficiales de inteligencia han sido declarados personas non gratas porque han realizado actividades que son incompatibles con su estatus diplomático», señaló en un comunicado la ministra de Asuntos Exteriores noruega, Anniken Huitfeldt.
Huitfeldt calificó el anuncio de «importante medida» para «contrarrestar» y «reducir» la dimensión de la actividad de inteligencia en este país nórdico y asegurar sus intereses nacionales. «Rusia constituye la mayor amenaza de inteligencia en Noruega. Lo tomamos en serio y ahora intervenimos para neutralizar la actividad rusa en el país. No permitiremos que oficiales de inteligencia rusos actúen bajo cobertura diplomática en Noruega», afirmó Huitfeldt.
Los quince diplomáticos, que deberán abandonar el país «a la mayor brevedad», se unen a otros tres que habían sido expulsados en abril del año pasado bajo la misma acusación.
El Ejecutivo noruego resaltó que la «amenaza» rusa en este país nórdico ha aumentado a raíz del empeoramiento de la situación de seguridad en la zona, en alusión a la guerra de Ucrania. Otros países europeos han endurecido en los últimos tiempos las prácticas de expedición de visados a oficiales rusos y han reducido el volumen de su personal diplomático acreditado.
«Quiero destacar que Noruega quiere relaciones diplomáticas normales con Rusia y que los diplomáticos rusos son bienvenidos en Noruega. Lo que hacemos ahora va dirigido exclusivamente contra la indeseada actividad de espionaje», señaló la titular de Exteriores.
Noruega forma parte de la OTAN pero no de la Unión Europea (UE), aunque se ha unido a todos los paquetes de sanciones a Moscú aprobados por Bruselas a raíz de la intervención militar rusa en Ucrania.
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