INTERNACIONAL

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Los países de la Unión Europea agregaron a Yahya Sinwar, el líder político de Hamás, a su lista de sanciones, en respuesta al ataque contra Israel, el pasado mes de octubre.
La Unión Europea sancionó este martes al líder de Hamás, Yahya Sinwar, por el ataque que la milicia palestina cometió contra Israel el pasado 7 de octubre, en el que murieron más de 1.200 personas.
Las sanciones suponen la prohibición a que el líder de Hamás pueda entrar en la UE y que se le congelen sus bienes y activos en las entidades europeas.
Además, ninguna empresa o individuo de la UE podrá proporcionarle fondos.
En paralelo, la UE, que considera a Hamás una organización terrorista, igual que Estados Unidos, está ultimando sanciones contra aquellas personas o entidades que proporcionan fondos a la organización palestina.
Al mismo tiempo, está discutiendo la posibilidad de aplicar medidas restrictivas contra los colonos israelíes que han llevado a cabo ataques en los asentamientos de Cisjordania.
Tras el ataque del 7 de octubre, Israel inició la ofensiva en Gaza, en una guerra que dura ya 102 días y que ha causado 24.285 muertos ─además de unos 8.000 desaparecidos bajo los escombros─ y más de 61.154 heridos, según el último recuento del Ministerio de Sanidad de la Franja, controlado por Hamás.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, pidió este lunes (15.01.2024) un alto al fuego humanitario «inmediato» en Gaza en una declaración con motivo de los 100 días desde que comenzó el conflicto entre Israel y el grupo terrorista Hamás. Guterres también pidió la liberación de los rehenes israelíes en manos de los radicales y la entrada de ayuda «suficiente» para los gazatíes.
«Necesitamos un alto el fuego humanitario inmediato» en Gaza para garantizar que «llega suficiente ayuda donde se necesita» y para «apagar las llamas de una guerra más amplia, porque cuanto más se prolongue el conflicto en Gaza, mayor será el riesgo de escalada y error de cálculo», dijo Guterres en una declaración a la prensa en Nueva York.
También tuvo palabras para el aumento de la tensión en la frontera entre Líbano e Israel. «Es mi deber transmitir este mensaje simple y directo a todas las partes: Dejen de jugar con fuego al otro lado de la Línea Azul, desescalen y pongan fin a las hostilidades», dijo, antes de recordar «que no podemos ver en el Líbano lo que estamos viendo en Gaza».
Según datos de Hamás, que gobierna en el territorio palestino, más de 24.000 personas han muerto ─la mayoría mujeres y niños─ desde el inicio del conflicto con Israel el pasado 7 de octubre. «Nada puede justificar el castigo colectivo a los palestinos», recordó Guterres, para quien un alto el fuego facilitaría la liberación de los rehenes israelíes en manos de Hamás, cuyos «horribles» atentados del 7 de octubre, que desencadenaron la respuesta militar israelí, volvió a condenar.
El secretario general alertó de que la «situación humanitaria es indescriptible: no hay nadie ni lugar seguro» en Gaza, que ha vivido el mayor desplazamiento de palestinos desde 1948, según el brazo de la ONU para los refugiados en el territorio UNWRA. «La larga sombra de la hambruna se cierne sobre la población de Gaza, junto con enfermedades, desnutrición y otras amenazas de salud», dijo Guterres, antes de declararse «profundamente preocupado» por las claras «violaciones del derecho humanitario internacional que estamos presenciando».
Numerosos organismos de la ONU, así como una mayoría de los países del mundo, han pedido un alto el fuego en la Franja de Gaza debido a las abrumadoras cifras de víctimas civiles. Israel y Estados Unidos rechazan esta posibilidad, pues sostienen que permitiría a Hamás recuperar fuerzas.
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