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La justicia rusa condenó el fin de semana a penas de prisión a al menos 150 personas del total de detenidas en manifestaciones de homenaje al opositor Alexei Navalny, muerto el viernes pasado en una cárcel de Siberia, según informaron los tribunales el domingo.
En San Petersburgo, la segunda ciudad más grande de Rusia, se realizaron más de 200 detenciones y el domingo por la noche los tribunales informaron que 154 de ellos habían sido condenados a penas de entre uno y 14 días de cárcel.
Grupos de defensa de los derechos humanos y medios independientes registraron más condenas similares en otras ciudades, por supuestamente violar la legislación rusa.
Alexei Navalny murió el viernes a los 47 años en una remota colonia penitenciaria del Ártico, donde se encontraba recluido.
Al menos 300 personas fueron detenidas en distintas ciudades rusas mientras rendían homenaje al líder opositor. Solo este fin de semana, la policía arrestó a decenas de rusos que fueron a depositar flores o prender velas en su honor, en sitios donde se recuerda a las víctimas de la represiónestalinista.
La repentina muerte de Navalny supuso un duro golpe para muchos rusos, que consideraban que se matuvo firme incluso después de sobrevivir a un envenenamiento y ser condenado a múltiples penas de prisión.
La noticia resonó en todo el mundo y muchos líderes mundiales culparon de su muerte a Putin y a su gobierno.
El jefe de la diplomacia estonia, Margus Tsahkna, indicó en un comunicado que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, «es un criminal de guerra y un dictador que viola sistemáticamente el derecho internacional».
«Es buscado por la Corte Penal Internacional (CPI) por genocidio y crímenes contra la humanidad. El asesinato de su crítico más ruidoso e influyente, Alexéi Navalni, en una colonia penal envía un mensaje claro a cualquiera que vaya en contra Putin: oponerse a la guerra te matará», señaló.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Letonia dijo a su vez que transmitió al diplomático ruso que «los dirigentes políticos y las autoridades rusas son directamente responsables de la persecución y muerte» de Navalny en prisión el viernes pasado.
«Lo que ocurrió es una acción por motivos políticos contra el líder más visible de la oposición rusa», enfatizó.
«La persecución sistemática de Navalny durante varios años y su prematura muerte tienen como objetivo erradicar el activismo civil para reducir la expresión de opiniones alternativas en Rusia», afirmó en un comunicado.
En Lituania, Vilna «expresó una enérgica protesta» al diplomático ruso por la muerte de Navalny y las circunstancias de su encarcelamiento en Siberia. La diplomacia lituana indicó que «toda la responsabilidad» por la muerte del líder opositor ruso recae «en Vladímir Putin y el régimen» dirigido por él.
Los tres países bálticos han pedido una «investigación internacional completa e independiente» sobre lo ocurrido y que su cuerpo sea entregado a sus familiares.
Lituania también exigió la puesta en libertad inmediata de todas las personas detenidas en Rusia en los últimos días a raíz de sus homenajes a Navalny.
*Imagen ilustrativa.
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