ARGENTINA

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Una maniobra del opositor bloque kirchnerista en el Senado en medio de una sesión destinada a aprobar los pliegos de los embajadores propuestos por el presidente Javier Milei, logró conseguir un aumento de sueldos que duplica la dieta actual.
La maniobra tuvo como objetivo lastimar la imagen de la presidenta del cuerpo Victoria Villarruel como golpear al Gobierno de Javier Milei. El kirchnerismo tiene mayoría de legisladores frente al minúsculo grupo de siete de La Libertad Avanza, el bloque oficialista, producto de las elecciones de 2023 que gano Milei en segunda vuelta con el 56 % de los votos.
El kirchnerismo no se repuso de la derrota y busca recomponer el poder en el único lugar adonde lo puede conseguir debido a la mayoría que tiene.
La maniobra fue objeto de inmediato de una reacción de Milei que se manifestó totalmente en contra del aumento, en momentos de extrema sensibilidad social por la desregulación de la economía que ha elevado los precios de los productos y los servicios.
Si bien algunos senadores radicales, el PRO y los 7 de La Libertad Avanza se opusieron e intentaron deslegitimar la votación, pasó sobre tablas con 2/3 de la Cámara, por lo que inmediatamente tuvo que ser convalidada por la vicepresidente Victoria Villarruel.
Como titular de la Cuerpo Villarruel esta obligada a consentir algunas maniobras del kirchnerismo que amenaza de manera permanente con dejar sin quorum la Cámara Alta, un precio demasiado costoso para el gobierno que necesita avanzar con el plan de transformación económico y social.
De esta manera, los sueldos de los senadores pasaron de $1,9 millones de pesos que cobran hoy en día a exactamente $7.208.000 bruto, lo que hará que les quede en mano poco más de $ 4,5 millones.
Según lo propuesto por los senadores, en el proyecto de resolución se habla de una dieta equivalente a los 2.500 módulos, lo que equivale a $4,505.000, más 1.000 módulos ($ 1.802.000) más por gastos de representación y otros 500 por desarraigo ($901.000). Estos valores se desprenden del reciente acuerdo de paritaria que la Asociación del Personal Legislativo (APL) que acordó con las autoridades del Congreso y que incrementó los salarios de los empleados en un 8%.
Los senadores de la oposición querían que ese aumento se trasladará también a los legisladores, pero Milei tuvo que intervenir a último momento para ordenarle a Villarruel que no convalidara ese aumento. «La política tiene que dar el ejemplo», aseguró el presidente, que dijo que los únicos salarios que pueden subir en el Estado son los de los trabajadores y no los funcionarios.
Sin embargo, este pedido del Poder Ejecutivo no fue considerado, y la propuesta de hoy, que fue firmada por los senadores Juan Carlos Romero, Lucila Crexell, Pablo Blanco, y el bloque kirchnerfista, implica una suba salarial del 160%.
Si bien la vicepresidente había expresado públicamente que eran bajos los sueldos de los legisladores, fuentes legislativas confiaron que Villarruel manifestó su malestar con la medida. «Una cosa era el aumento de enero y febrero, pero con este aumentazo se fueron al carajo», dijo Villarruel puertas adentro.
La maniobra de los senadores tiene un impacto adicional porque al establecerse en módulos, las dietas se aumentarán en forma automática a medida que se incrementen los módulos. En consecuencia, los senadores aprobaron una nueva versión de la «Ley Enganche», el decreto de Cristina Kirchner de 2010 que había sido derogado por Milei tras el escándalo generado por la suba de los sueldos de los miembros del gabinete.
La medida contó con el respaldo de la mayoría de los senadores salvo los representantes del PRO, de La Libertad Avanza y los radicales Rodolfo Suárez y Mariana Juri, que están alineados con el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo.
Ezequiel Atauche, jefe del bloque libertario, cargó contra los senadores que apoyaron la medida. «La casta se juntó para aumentarse los sueldos», afirmó el representante por Jujuy, quien se mostró molesto por lo acordado en el recinto.
Desde los bloques provinciales repartieron chicanas a los que se opusieron al aumento, y se escucharon a senadores peronistas chicaneando a los libertarios en los pasillos del Senado mientras se vaciaba el recinto: «Si no les gusta donen el sueldo como hacía Milei». Fue una carambola a tres bandas.
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