Extranjeros pagarán en universidades públicas

ARGENTINA

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Foto: Gustavo J. Mata

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En 2021, última fecha en que se publicó una estadística sobre el tema, se registraban un total de 117.820 estudiantes extranjeros en universidades argentinas sobre un alumnado total de 2.730.754. Esto significa que representaban un 4,3% del total de la matrícula: un 4% en las universidades de gestión estatal y 5,5% en las de gestión privada.

Sin embargo, yendo particularmente a la Universidad de Buenos Aires (UBA), que en ese año contaba con aproximadamente 300.000 estudiantes, de los cuales casi 20.000 son extranjeros, precisamente un 9,1% provienen del exterior, el doble que el promedio a nivel nacional.

Mientras que a los argentinos no les regalan nada en los países extranjeros, hasta el punto de que lo han dejado morir en la vía publica, como fue el lamentable caso de un jubilado argentino en Bolivia que terminó muriendo debido a que se negaron a atenderlo por el hecho de no ser ciudadano. En Argentina los extranjeros cuentan con todo tipo de privilegios.

Los argentinos que no pueden acceder a los estudios universitarios, o que viven en una situación de pobreza, son los mismos que pagan impuestos con los cuales se financian las carreras y los estudios de personas que vienen del exterior y utilizan nuestro sistema educativo de manera «gratuita», y que una vez finalizadas sus carreras, en la mayoría de casos se suben a un avión y vuelven de regreso a su país.

Las autoridades de la Universidad de Buenos Aires (UBA) están realizando una campaña de terrorismo educativo a sus estudiantes, mediante el corte del suministro de luz y gas, y con amenazas de un supuesto «cierre de la universidad pública», utilizando la excusa de «no contar con el presupuesto suficiente para afrontar los gastos operativos».

Si bien la Secretaría de Educación del Ministerio de Capital Humano ya aprobó el aumento de un 170% para el presupuesto universitario de la UBA, incluido un aumento presupuestal para los hospitales universitarios como el Hospital Clínicas, la universidad podría cobrarle a los extranjeros y olvidarse de sus problemas de financiación para siempre.

En Argentina, el gobierno tiene el mandato constitucional de garantizar la educación pública a sus ciudadanos, pero nada está escrito sobre regalarle la educación a los extranjeros. Si bien el costo por estudiante solo incide, en el caso de la UBA, en un 10% del presupuesto, hay un masivo costo de oportunidad perdido al entregar este servicio de manera gratuita a los no argentinos.

¿Cuánto cobran las universidades de los diferentes países de la región?

En el caso de Bolivia, los estudiantes extranjeros pagan alrededor de US$ 3.000 a US$ 5.000 por año en matrícula, bibliografía, transporte y otros gastos. Por su parte, en Chile, el costo promedio, solo en matricula anual de una carrera universitaria, es de US$ 8.500 dólares.

Si la UBA les cobrara a los extranjeros, de igual manera que le cobran a los argentinos en sus países, implementando una pequeña matricula de US$ 1000 anual, la Universidad de Buenos Aires podría recaudar unos US$ 30 millones, que en pesos sumarían un total de $30.000 millones.

De esa forma, la UBA podría contar con un gran capital disponible, con el cual se podrían mejorar los salarios de los docentes y no docentes, construir nuevas obras, y mejorar todos los establecimientos educativos, con el propósito de defender los intereses de los argentinos, especialmente de los jóvenes estudiantes.

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