INTERNACIONAL

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Este lunes 17 de junio de 2024 por la mañana, un nuevo ataque islámico aterró a Francia. Un inmigrante ilegal proveniente de Afganistán atacó con un cuchillo a las personas que salían de un local de comidas llamado Borny Souk, en la Avenida du Fort des Bordes, en la localidad de Metz.
Tras la llegada de la Policía Nacional se constató que cuatro franceses fueron apuñalados, dos de ellos están heridos de gravedad, con uno al borde de la muerte y con el pronóstico vital reservado hasta nuevo aviso.
El atacante también fue herido por la Policía, pero se dio a la fuga. Los investigadores también encontraron un vehículo sospechoso en la rue des Feivres de Metz, a una cuadra del ataque. En total, se movilizaron dieciséis unidades de bomberos, con la participación de 25 efectivos.
El hecho ocurre a tan solo dos semanas de las elecciones, donde la derecha de Marine Le Pen está al alza, justamente por su discurso frontal en contra de la inmigración ilegal. La líder de Agrupación Nacional, que actualmente mide arriba de los 35 puntos porcentuales y podría ganar la mayoría en el Congreso, propone deportaciones masivas de los inmigrantes ilegales.
Mientras tanto, la polémica gira en torno a las declaraciones del jugador de fútbol Kylian Mbappé, que ha expresado su rechazo a los «extremos políticos» en una rueda de prensa este domingo durante la Eurocopa.
El campeón del Mundo 2018 y perdedor de la Final en 2022, aludió a Marine Le Pen, y llamó a los jóvenes a votar en las próximas elecciones legislativas por el partido del presidente Macron para evitar que la «extrema derecha» llegue al poder.
Su discurso cayó muy mal en la sociedad francesa, especialmente a medida que se intensifican los ataques violentos de inmigrantes musulmanes que no se logran adaptar a la sociedad occidental europea.
Las encuestas indican que el partido de Le Pen se llevará la mayoría de los votos, casi duplicando al partido centrista de Macron, que ha implementado una política de fronteras abiertas en los casi 7 años que lleva al frente del Poder Ejecutivo.
Todavía no habían cerrado los centros de votación y en Francia ya se sentía un terremoto político. Este domingo los franceses acudieron a las urnas para elegir los representantes que formarán parte del Parlamento Europeo por los próximos 5 años.
Sin resultados oficiales pero con unos boca de urna que indicaban lo peor para el oficialismo, el presidente francés, Emmanuel Macron, dio una cadena nacional convocando a elecciones legislativas anticipadas para el 30 de junio en Francia.
Su partido, Renacimiento, no pudo cosechar ni el 15% de los votos en las elecciones europeas, mientras que el partido de Marine Le Pen, el derechista Agrupación Nacional, superó el 35% de los votos. El resultado es incluso más abultado si se tiene en cuenta que el partido Reconquista, de Éric Zemmour, un desprendimiento por derecha de Agrupación Nacional, sacó por su cuenta el 5,5% de los votos.
El masivo batacazo llevó a que Macron apretara el botón rojo. «He escuchado su mensaje, sus preocupaciones y no las dejaré sin respuesta. Dentro de unos instantes firmaré el decreto de convocatoria de las elecciones legislativas cuya primera vuelta tendrá lugar el 30 de junio y el balotaje el 7 de julio», anunció Macron en un mensaje televisado.
«No podría seguir, al término de esta jornada, mirando hacia otro lado. A esta situación se añade además la fiebre que ha contagiado el debate público y parlamentario en nuestro país», dijo el mandatario desde el Elíseo.
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