Kamala Harris enfrenta a Israel

INTERNACIONAL

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Candidata demócrata a la presidencia de EE. UU., Kamala Harris / Foto: The Democratic Party

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La candidata demócrata a la presidencia de EE. UU., Kamala Harris, participó este viernes por la tarde en un mitin en Glendale (Arizona) que, como ocurriera días atrás, volvió a ser interrumpido por manifestantes propalestinos al grito de «Palestina, libre».

«Ahora es el momento de conseguir un acuerdo de alto el fuego y la liberación de los rehenes. El presidente (Joe Biden) y yo estamos trabajando sin descanso todos los días para alcanzar ese acuerdo. Así que respeto sus opiniones, pero estamos aquí para hablar de la carrera presidencial de 2024», afirmó Harris más dialogante.

La aspirante demócrata mostró así una actitud mucho más diplomática que la evidenciada esta semana ante un incidente similar, cuando cortó de raíz las protestas sentenciando un rotundo: «Estoy hablando yo».

Harris se prodigó este viernes junto con su compañero de fórmula, el gobernador de Minesota, Tim Walz, en un evento en Glendale, a 14 kilómetros (9 millas) al noroeste de Phoenix, como parte de una gira por estados clave.

Arizona, el único estado «bisagra» que tiene frontera con México, se ha convertido en uno de los trofeos anhelados para los candidatos a la Casa Blanca que saben que allí cada voto cuenta.

En 2020 cayó del lado demócrata por tan solo 11.000 votos y con ayuda de los electores latinos, en lo que fue una victoria que no se daba desde que el expresidente Bill Clinton ganó en 1996.

«Esto no es como en 2016 o 2020, esta vez los riesgos son aún mayores (…) Recuerden que Donald Trump ha reconocido abiertamente que si es reelegido será un dictador desde el primer día», dijo la política demócrata ante más de 15.000 seguidores de su formación.

Según la aún vicepresidenta estadounidense, el país se enfrenta en los comicios del próximo 5 de noviembre a la pregunta crucial de «¿en qué tipo de país queremos vivir?».

«¿Queremos vivir en un país de caos, miedo y odio, o un país de libertad, compasión y belleza? La belleza de nuestra democracia es que cada uno de nosotros tiene el poder de responder a esa pregunta. El poder lo tiene el pueblo», sostuvo Harris.

Esta es la cuarta visita de la exfiscal californiana a Arizona este año, pero la primera desde que el presidente Joe Biden puso fin a su campaña de reelección y la respaldó en sus aspiraciones.

La participación del electorado latino será fundamental para conseguir la victoria en este estado pendular donde demócratas y republicanos buscan tratar de implicar a las nuevas generaciones hispanas para afianzarse.

Además, la inmigración es tema capital en Arizona y ya fue utilizado la semana pasada por el candidato republicano a la vicepresidencia, J.D. Vance, en una visita al condado Cochise.

La economía, la inflación y la seguridad siguen siendo otros factores importantes que decantarán la balanza en Arizona, según una encuesta reciente de la cadena CBS.

La candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Kamala Harris, apostó este sábado por fortalecer la clase trabajadora del país y prometió en un mitin en Las Vegas subir el salario mínimo si gana las elecciones en noviembre próximo, con lo que coloca a la economía como una de sus prioridades de campaña.

«Mi promesa a todos aquí es que, cuando sea presidente, continuaremos nuestra lucha por las familias trabajadoras», dijo la vicepresidenta, comprometiéndose a aumentar el salario mínimo federal congelado en 7,25 dólares la hora desde hace casi 15 años.

También aseguró que continuará la pelea por conseguir servicios médicos asequibles, así como mejoras en los beneficios laborales y el cuidado de niños.

«Construiremos una economía más amplia donde todo estadounidense tenga la oportunidad de ser dueño de su propio hogar, comenzar un negocio y construir riqueza», prometió la demócrata ante un centro abarrotado por más de 18.000 asistentes.

Harris llegó a Las Vegas junto con su compañero de fórmula, el gobernador de Minesota, Tim Walz, para culminar una maratónica gira por estados clave, donde busca energizar su campaña y movilizar a miles de voluntarios.

Antes del encuentro, la vicepresidenta aseguró a la prensa que la próxima semana anunciará su plataforma política, que «se centrará en la economía y en lo que debemos hacer para reducir los costos y también fortalecerla».

Harris también dejó claro que de llegar a la Casa Blanca no interferirá con las decisiones de la Reserva Federal y defendió su independencia, después que el expresidente Donald Trump (2017-2021) sugiriera el jueves pasado que los presidentes de EE. UU. deberían tener voz y voto en las decisiones del banco central.

«Esta campaña no es acerca de nosotros contra Donald Trump, es acerca de dos visiones diferentes para nuestra nación. Una, la nuestra, enfocada en el futuro y la otra (la de Trump) enfocada en el pasado», dijo la candidata al público, que no dejó de aplaudirla.

La demócrata aprovechó para arremeter contra Trump y el controversial Proyecto 2025, un manual ultraderechista para su segundo mandato, que propone terminar con varios departamentos y agencias como el de Educación, y el Seguro Social.

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